Gabriel Castaño, Cumbres Mayores (Huelva), desde 1929

Nosotros

Abuelo, padre e hijo

Gabriel Castaño no es solo una razón social. Es el nombre de quien hizo posible todo esto.

Un Gabriel fundó la empresa. Otro fue parte de la generación que la trajo hasta aquí. Un tercero sigue hoy al frente. No son los únicos de la familia, pero su nombre resume lo que somos: una empresa familiar, o una familia que se dedica a esto.

Para nosotros, elaborar productos ibéricos es una forma de vida, no un proyecto empresarial. Somos un eslabón más de una cadena que queremos pasar intacta a la siguiente generación.

Fotografía familiar antigua de la familia Castaño
La familia, a mediados del siglo XX.

Nuestra historia

  1. 1929

    Una fábrica propia

    Nuestras raíces como elaboradores se remontan al siglo XIX. En 1929, nuestro abuelo Gabriel decidió independizarse de su familia y abrir su propia fábrica de jamones y embutidos ibéricos, aprovechando lo aprendido junto a su padre y sus hermanos. Así nacieron los productos Castaño Macías.

    Nota de envío de productos Castaño Macías
    Nota de envío de productos, 1937.
  2. 1955

    Castaño Macías, marca registrada

    El 8 de septiembre de 1955 se solicita el registro de la marca, que queda inscrita a nombre de su fundador.

    Placa antigua: Jamones serranos Castaño Macías, Cumbres Mayores
    Placa de la fábrica.
  3. 1957

    Carmen Chaparro al frente

    Tras la muerte de Gabriel, su viuda, Carmen Chaparro, queda al frente de la empresa familiar. La circular de precios de la campaña 1957-58 lo comunica, como era costumbre, con un crespón negro en la portada.

    Carmen Chaparro en la fábrica
    Carmen Chaparro, viuda de Gabriel Castaño Macías, en la fábrica.
  4. Años 70 y 80

    Una nueva generación

    Con la entrada en Europa, el sector se transforma: llegan el frío de mantenimiento, los controles de calidad y nuevas normativas. Gabriel y José toman el relevo con el mismo propósito de siempre: elaborar de forma artesanal jamones, paletas y embutidos ibéricos de bellota.

    Interior de la fábrica en sus primeros años
    La fábrica en sus primeros años.

La fábrica, encajada desde hace 80 años

Nuestra fábrica sigue dentro del casco urbano de Cumbres Mayores, encajada entre las casas, como en sus inicios. Eso condiciona cómo trabajamos de dos maneras.

La primera: nuestro volumen depende de nuestro espacio. No podemos producir más de lo que la fábrica admite, y no queremos. Somos productores pequeños por identidad y por decisión propia.

La segunda: el trasiego de las piezas se hace a mano. Cada jamón se ve, se toca y se cambia de secadero según su momento de maduración, buscando la mejor bodega para cada etapa.

Patio de la fábrica en los años 50
La fábrica, con matadero, en los años 50.
Pasillo abovedado de una bodega con jamones colgados
Acceso a una de las bodegas subterráneas.
Bodega de jamones tras una reja de forja
Bodega de jamones de bellota.
Hileras de paletas colgadas en el secadero
Secadero de paletas ibéricas de bellota.
Vista aérea de Cumbres Mayores

Cumbres Mayores

Cumbres Mayores está en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en la cara norte de Sierra Morena, a 711 metros de altitud y 144 kilómetros de Huelva. En su término está la Sierra del Viento, con 802 metros, uno de los puertos más altos de la provincia.

Sus inviernos suaves, su humedad constante y su clima templado forman un ecosistema privilegiado para curar jamones y paletas.

De origen celta, el pueblo tuvo un papel importante durante la Reconquista: su castillo fue bastión en la frontera del reino de Sevilla. Su tradición chacinera viene de lejos, y muchas fábricas como la nuestra han sostenido la vida del pueblo durante generaciones.